La luna ya estaba saliendo
Y comenzaba a invadirme el miedo,
Mire a la derecha sin pensarlo
Y ahí estabas vestido de negro..
Tus ojos guardaban de la luna el reflejo..
Me acerqué, te acercaste y la magia comenzó…
Tu mirada me demostró que no podías resistirte a probarme
Y por eso tus labios buscaron asilo en los míos
La desnudes de tu voz
Acarició mi corazón despierto
La calidez de tus manos recorrieron de lado a lado mi mundo
El largo de mi cabello se posó sobre el camino de tu espalda
Y tu beso se vio mezclado en el mío,
Dibujaste mi silueta con el pincel de tu dedo,
Con mi boca mojada, conocí tu presente
Y con las yemas de los dedos descubriste mi pasado
Y con la luz de la luna se abrió nuestro futuro..
Tu tacto callado aumentaba los latidos de mi corazón
Y la brisa constante agrandaba mi sentir
Conocí tu pensamiento más profundo
Y probé la miel que envuelve tu mirada
Y en cuestión de segundos
El abrazo fue tan fuerte, que nos volvimos uno mismo..
Después de que el viento se llevó nuestro beso
Volvimos a recuperar la compostura
Me abrazaste y tus labios fueron velozmente hasta mi cuello
En cuestión de segundos el calor se volvió más intenso
Mi respiración se volvió agitada y la tuya plácida
Mi cuerpo poco a poco perdía movimiento
Y el tuyo ganaba vitalidad para seguir robándome tu vino
Una sensación de placer abordaba mi sentir
Pero el dolor también se hacia presente en cada trago
Tus manos desbordaban deseo caminando por los rincones de mi cuerpo
Pero yo ya no sentía más…
Como por arte de magia, mi visión comenzó a volverse más nítida
Todo parecía diferente
Me percaté de que tu vino era mi vino
Y tenía demasiada sed
Ahora yo era otra, pero tú seguías siendo el mismo
Ahora era otra, pero tú seguías conmigo
Y eso estaba bien…a pesar de tanta sed…Todo estaba bien
Siempre supe que el rojo me quedaba bien…